Los potos. Planta de interior purificadora.

Sabemos que adquirir una vivienda actualmente empieza a ser cosa de leyenda aunque todavía quedan algunos que estrenan casa en estos días. Si ese es tu caso, es muy posible que te hayan regalado un poto. Los potos son las plantas de interior que se regalan cuando alguien adquiere una casa nueva.

Hablemos un poco de esta famosa trepadora

Los potos. El clásico de los clásicos. Una de las trepadoras o colgantes que podemos encontrar en cualquier hogar. Se podría decir que no hay casa en la que si hay plantas, no haya un poto. Su nombre científico es Epipremnumaureum, sin embargo, los potos no son de esas plantas que se conozcan por el nombre botánico. Pertenecen a la gran familia de las Aráceas (Araceae), una familia más de 100 géneros y 3.000 especies. Dentro de toda esta gran familia tenemos los potos y el que más se cultiva en interior que es la especie con hojas variadas con zonas de color amarillo crema. Como planta de interior ya no hay rincón en el mundo que quede sin poblar con esta enredadera, pero como toda planta domesticada, tiene un origen y hábitat autóctono. En el caso de los potos es el sudeste asiático.

¿Son los potos buenos para interiores?

¿Y por qué esta pregunta? Los potos tienen una doble cara.

La cara amarga de los potos se presenta si tenéis mascotas en casa.  La savia contiene una gran concentración de oxalatos (sales del ácido oxálico) que irrita la piel y las mucosas produciendo dermatitis por lo tanto se la puede considerar tóxica. Tranquilos que nadie se ha muerto por un poto en casa pero cuidado con las mascotas. No dejéis que vuestro gato o perro se purgue comiendo hojas de poto. Lo pueden pasar muy mal. Si buscáis por la web se mencionan varios casos de intoxicación de gatos por ingestión de hoja de poto para purgarse. Por ello, es recomendable tener el poto en lugares altos como planta colgante en estos casos.

La parte buena de la planta, es que es un gran purificador del aire según varios estudios realizados desde hace ya unos cuantos años. La NASA hizo uno en los años 80 pero existen más hace menos tiempo. Se han estudiado las concentraciones y efectos nocivos de los COV (Compuestos orgánicos volátiles) y la posibilidad de reducir las concentraciones con plantas. Se sigue experimentando y sí se confirman los estudios que demuestran que los potos son plantas que reducen la concentración de formaldehído y benceno entre otros.

Cuidados de los potos

Si algo caracteriza a los potos es su resistencia. Quizá sea una de las razones por las que esta planta está presente en numerosos hogares, despachos, oficinas, centros comerciales… Aún siendo fácil de cuidar no debemos pasar por alto ciertos aspectos en su mantenimiento. Veamos cuáles.

Temperaturas

Se desarrolla bien a temperaturas entre 15 y 20ºC aproximadamente. La temperatura de 20-21ºC de una vivienda es una temperatura a la que se adapta y crece muy bien y además es capaz de soportar temperaturas de hasta 10ºC así que no tendremos que preocuparnos mucho en este aspecto. Quizá sea un poco sensible a las corrientes de aire si son muy abundantes.

Exposición solar

Como en la gran mayoría de plantas de interior necesitaremos una alta luminosidad pero tamizada, sin que sea directa ya que la planta sufrirá.

Riego

Moderado. Tolera mejor la sequedad del sustrato que la excesiva humedad. La referencia para regar será que el sustrato quede seco entre riegos. Con un sustrato encharcado o constantemente húmedo, por muy resistente que sea, no lo soportarán sus raíces. En los sitios cálidos agradecerá alguna otra pulverización de agua en las hojas pero no es estrictamente necesario.

Sustrato

El sustrato debe ser drenante. Que no se encharque al regar. Para ello añadiremos al sustrato una tercera parte de arena de río por ejemplo. Los ostros dos tercios pueden ser turbas, mantillo, sustrato para interiores. Existen diversas opciones.

Abonado

Si se desea, se puede añadir un fertilizante líquido universal o uno específico para plantas verdes desde mayo-junio hasta septiembre-octubre cada 15 días. Esta planta suele ser sensible a la clorosis férrica. Los síntomas son hojas demasiado amarillas. Tendremos que añadir quelatos de hierro para ayudar a asimilar este elemento.