Camelias : conocerlas es amarlas

La elegante flor de la dama de Alejandro Dumas y las chaquetas de Chanel tiene entre febrero y abril su momento más espléndido. Contra el fondo verde oscuro de su brillante follaje se abren las corolas rojas, escarlatas, rosadas, blancas, en un asombroso despliegue de formas. Conocer las exigencias de estas bellas hace posible disfrutar de su compañía.

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Si la Camellia sasanqua y la Camellia hiemalis dan sus flores en otoño- invierno, los capullos de la Camellia japonica, la Camellia reticulata y la híbrida Camellia x williamsii se mantienen cerrados varios meses más para estallar entre febrero y abril en espectaculares corolas.

• Exposición al sol y orientación: Las camelias se pueden plantar al sol solo si se vive en Galicia o Asturias. En Madrid, Levante y el sur de España no lo tolerarían; en estas regiones lo adecuado es una orientación norte o este. Se trata de una planta de semisombra que necesita un sitio fresco y bien orientado. La posición tiene especial relevancia en las zonas más frías, ya que, aunque son rústicas o semirústicas (-17 a -7, USDA 7-9), es importante que cuando hiele reciban calor pronto por la mañana. También se pueden cultivar en el interior de una casa si se dispone para ellas de un lugar luminoso y húmedo, alejado de la calefacción y los humos de la cocina.

• Humedad ambiental: La camelia exige un ambiente húmedo. El viento seco la afecta sobremanera ya que puede quemar los brotes que emite tras la floración, en los que se forman los botones florales del año siguiente. En una terraza, la orientación este o norte la protegerán de los vientos cálidos y secos que llegan desde el sur.

• Riego: Debe ser generoso y mucho mejor si es con agua de lluvia o neutra. El sustrato ha de estar húmedo, pero nunca encharcado.

• Abonado: Entre marzo y junio necesitan un fertilizante con mayor cantidad de nitrógeno, que favorezca el desarrollo vegetativo, y entre julio a septiembre con menos nitrógeno y más fósforo y potasio. El abonado se ha de suspender desde finales de septiembre. Lo mejor es usar abonos líquidos para suministrarlos diluidos en el agua de riego.

• Acolchado: El mulching permitirá que la humedad del sustrato se conserve y protegerá las raíces del efecto de las heladas, especialmente si el cultivo es en maceta.

• Enemigos: Las plagas más comunes que afectan a las camelias son los pulgones y la cochinilla y su herencia, la fumagina, hongo que se desarrolla sobre su melaza. Se combaten con un insecticida sistémico; en el caso de la cochinilla, se debe aplicar en mayo- junio, como también aceite de verano.

• Poda: Las camelias son de lento crecimiento y en general no necesitan poda. En caso de que hiciera falta, ya sea porque ha crecido demasiado o se busca conseguir un ejemplar de forma más compacta, debe hacerse justo cuando ha acabado floración y antes de que surjan los nuevos brotes.

• Desbotonado: El raleado de los botones para conseguir flores de mayor calidad es una operación solo para profesionales. Los botones florales de las camelias pueden tardar unos seis meses en desarrollarse (se empiezan a ver en julio-agosto).

 Cuándo y cómo trasplantarlas

 Las camelias en contenedor que se venden en los centros de jardinería pueden trasplantarse en cualquier momento. No obstante, lo ideal es cuando el ejemplar ha terminado de florecer y todavía no han comenzado a desarrollarse los nuevos brotes, especialmente si es de tierra a tierra. También es buen momento el otoño, cuando entran en su fase relativa de reposo. La época menos conveniente es cuando hace mucho calor. Necesitarán un sustrato rico en humus, ácido (pH 5,5-6), suelto y que drene bien. Se puede utilizar una mezcla de turba ácida, tierra y arena silícea en relación 7+3+2, o por tercios si la tierra no es muy caliza. Las camelias pueden convivir con otras acidófilas: la combinación con rodondendros es muy clásica, pero también van bien con pieris, brezos, rosales rugosos, peonías (ver Un jardín de acidófilas)…

 

Qué le está pasando sí…

 • Los capullos no se abren y se secan: Muchas veces esto se produce por una carencia de humedad ambiental.

• Da pocas flores: Hay variedades más florífi cas que otras, pero puede dar pocas flores porque se ha podado a destiempo (la floración depende del brote de primavera).

• Las hojas pierden brillo y se curvan hacia abajo: Suele ser síntoma de sequía.

• Las flores se caen antes de ponerse mustias: En general ocurre por falta de humedad o de vigor (habría que averiguar la causa), pero también por culpa de un hongo.