Cuidados de la peonía

La peonía es una planta herbácea vivaz que puede vivir más de 50 años.

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Siembra o plantación: Antes de plantar las peonías conviene preparar un hoyo de plantación grande y profunda, ya que, se trata de plantas con un amplio sistema radicular. Las peonías son exigentes en nutrientes por lo que debemos enriquecer la tierra con humus o compost.

Una vez plantadas, tendremos que esperar tres primaveras para poder disfrutar de una floración abundante.

Riego: La peonía necesita riegos regulares algo más abundantes en primavera y verano, período más seco y caluroso en el que la planta necesita más energía para la producción de las hojas y las flores. Durante el otoño e invierno entra en reposo perdiendo el follaje por lo que necesitará menos agua.

Si la peonía ha podido desarrollar un sistema de raíces profundo será más resistente a la sequía. Para favorecer esto es importante realizar riegos profundos y espaciados.

Abonado: Todos los años a principios de primavera añadiremos una capa de 3 ó 4 cm de compost sobre la tierra y la mezclaremos superficialmente.

Poda: Para que la peonía florezca con más fuerza, es conveniente cortar las flores antes de que comiencen a echar semilla, lo que reducirá las reservas de nutrientes de la planta y reducirá la floración en la siguiente primavera.

En otoño o invierno haremos la poda de mantenimiento recortando las ramas y eliminando partes dañadas. Si queremos conseguir flores más grandes y menos abundantes, durante la poda cortaremos más las ramas dejando menos yemas.

Reproducción: Las peonías se reproducen dividiendo su corona carnosa o leñosa a principios de primavera o finales de otoño. Debemos hacerlo con cuidado para dañar lo menos posible el sistema radicular.

También es posible la reproducción por semillas. En este caso dejaremos que alguna flor eche semillas antes de recortarla. Recolectaremos y guardaremos las semillas en un lugar seco y fresco.

La siembra de semillas debe realizarse a principios de primavera pero antes de la siembra debemos someter la semilla a un proceso de estratificación manteniéndolas en frío durante dos meses. Para ello introduciremos las semillas en el frigorífico.

Cuidados de DENDROBIUM

INTRODUCCIÓN

Originarias de una amplia zona de Asia y parte de Oceanía.

Su nombre tiene raíces griegas, dendron = árbol y bios = vida, haciendo referencia al hábito de crecimiento de la mayoría de sus especies.

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Su interés ornamental se centra en la presentación sencilla, elegante de sus flores; su diversidad, combinación de colores; su disposición en mostrarlas, por su larga vida florecida en maceta y ante todo por ser altamente productoras de racimos florales por tallo.
CULTIVO

Luz: Requiere de muy buena iluminación, siendo ideal colocándolas bajo 30 – 40% de sombrío máximo.

Ventilación: Al igual que todas las orquídeas, el Dendrobium se adapta muy bien en sitios con muy buena ventilación, sin llegar a generar sequedades extremas. NO se debe colocar en sitios cerrados, ya que pueden producir caídas de las hojas.

Temperatura: Son variedades que se adaptan fácilmente en climas cálidos y templados, teniéndose cuidado para esta última zona las bajas temperaturas de la noche y de la madrugada que pueden desmejorar su crecimiento. Su rango de temperatura ideal es de 30 – 20°C para jornadas diurno y nocturno, respectivamente.

Humedad: Se cultiva bien en ambientes con 60 – 70% de humedad.

Riego: NO se debe regar todos los días. La frecuencia de riego puede oscilar entre 2 – 3 veces a la semana, variándose según la época climática y el tipo de sustrato. El sustrato en que se encuentra sembrada la planta NO puede permanecer húmedo todo el tiempo, por lo que se recomienda revisar la humedad de éste antes de realizar el riego siguiente y regar únicamente en caso de ser necesario. Entre cada riego debe existir un determinado período de sequedad. Siempre debe regarse con agua limpia y fresca. Se recomienda regar únicamente en las horas de la mañana. Debe tener un buen suministro de agua limpia, especialmente, en la etapa de crecimiento de los renuevos. En zonas costeras debe tenerse precaución para que el agua con que se riega NO contenga sales.
Fertilización: Se puede suministrar cualquier fertilizante comercial que sea totalmente soluble en agua, en una proporción de 1/1000, es decir, 1 centímetro cúbico de fertilizante líquido en 1 litro de agua limpia, o 1 gramo de fertilizante sólido en 1 litro de agua limpia. También es equivalente una cucharadita dulcera a ras de fertilizante, diluida en 1 galón de agua limpia. Se recomienda su aplicación semanal.

Resiembra: La frecuencia de la resiembra depende del tipo de sustrato utilizado, el tamaño de la planta y el tamaño de la maceta en que se encuentra. Siendo factible, por lo general, dejar por 1 año en la misma maceta luego de que se compró y hacer el trasplante después de la siguiente floración. Las resiembras posteriores se pueden realizar cada 2 o 3 años, dependiendo del estado en que se encuentren las raíces. Es necesario realizar la resiembra inmediata cuando las raíces se encuentran, en su gran mayoría, deterioradas, podridas, secas y/o sueltas del sustrato. También, cuando el sustrato en que se encuentra, presente deterioro por vejez, desmoronándose en polvo o volviéndose tierra. En condiciones sanas, se requiere de una resiembra cuando no hay espacio disponible en el sustrato para seguir enraizando.
Sustrato: Para cultivar en macetas o canastos, generalmente, se utilizan corteza de pino, carbón vegetal, capacho de coco, piedra triturada, de manera individual o en mezclas de las anteriores. NO se recomienda el uso de tierra y/o palos podridos. Es favorable cultivar con partículas grandes y medianas, libres de polvo, mezcladas, que faciliten el drenaje, la ventilación en las raíces y a su vez la retención de cierta humedad.

Cuidados Salvia Roja

Importante género de plantas herbáceas, compuesto por un extenso grupo de cerca de 900 especies diferentes.

Son plantas que presentan una gran variedad de hojas en cuanto a formas y tamaños; hay especies con las hojas simples, enteras, dentadas, onduladas y algunas veces lobuladas.

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Al contar con tanta diversidad de plantas, es un género en el que existen algunas que son muy rústicas y resistentes, mientras que otras requieren de ciertas precauciones para su perfecto desarrollo y supervivencia, según la climatología de la zona.

La variedad Splendens es la especie más cultivada, en su hábitat natural, Brasil, es una planta vivaz, pero en regiones de climas fríos se comporta como anual.

Puede llegar a alcanzar entre los 0´60cm y el metro de altura, aunque en la actualidad y mediante los distintos cruces se han creado variedades muy interesantes, de crecimiento más compacto y bajo.

Posee tallos rectos, pilosos, que desprenden aroma cuando son aplastados, éstos, sostienen hojas enfrentadas entre sí, ovaladas, terminadas en punta, con los márgenes dentados.

Las flores se reúnen en racimos terminales y están formadas por inflorescencias tubulares, bilabiadas, con el labio superior en forma de yelmo. Esta planta deberá ser pinzada para obligarla a ramificarse, y así tener más flores durante más tiempo y en mayor cantidad.

La floración, que generalmente tiene lugar durante todo el verano, puede iniciarse ya antes de finales de la primavera y durar hasta las primeras heladas, que acabará con la floración ya que la Salvia no tolera el frío intenso.

La Salvia tiene grandes aplicaciones en jardinería, puesto que se puede utilizar para un parterre unicolor, como formando conjunto con otro tipo de plantas en jardineras o macetas. También se usa frecuentemente en macizos florales.

Podemos encontrarla con sus flores en un buen manojo de colores diferentes, como: blanco, rojo intenso, rosa, púrpura, naranja o amarillo cremoso.
Si se le van eliminando las flores tan pronto se van marchitando, florecerá de manera ininterrumpida.

Lo ideal para la S. splendens es un emplazamiento donde reciba una buena cantidad de rayos directos de sol, también admite lugares con sombra muy luminosa.

Se riega con moderación, procurando que el sustrato no permanezca encharcado, sólo ligeramente húmedo; no requiere que se le humedezca la parte aérea.

Para propagarla se hace mediante semillas. Esta operación tiene lugar entre febrero y marzo. Cuando es cultivada en zonas de climas templados, la planta se comporta como perenne, entonces, se puede multiplicar mediante la división de mata.

Cuidados del Asterisco o Margarita de mar

Produce una mata de tamaño reducido, su altura oscila entre los 25 ó 30 cm, es raro que supere esta longitud. Es una herbácea perenne, muy ramificada más o menos erguida con base leñosa, vellosa y tacto algo áspero.

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El nombre genérico de Asteriscus procede del griego ‘asteriskos’, que significa pequeña estrella.
Es muy apreciada por su rusticidad, está adaptada a las zonas semiáridas o que son complicadas o más difíciles para que prosperen otras plantas. Forma parte de la familia de las compuestas o Asteraceae.
Crece fundamentalmente en acantilados marítimos y zonas muy próximas a la costa, es una especie excelente como planta tapizante para cubrir grandes superficies en combinación con otras especies; en balcones y terrazas soleadas se dará muy bien cultivada en jardineras colgantes.
Es una planta interesante desde el punto de vista ornamental, ya que, además de su belleza, es una especie muy tolerante tanto a la salinidad, lo que permite utilizar aguas de riego de poca calidad.
Los tallos están cubiertos de unos pelillos cortos de color blanquecino. Las hojas surgen alternas, enteras, acanaladas en el centro, notablemente espatuladas y de peciolo corto.
La distribución corresponde a la zona Mediterránea occidental. En la Península Ibérica aparece por todo el litoral mediterráneo, desde Cataluña hasta Andalucía, así como en las Islas Baleares. En la Región de Murcia se da en toda la franja litoral.

Se ha cultivado ocasionalmente en pequeños jardines, dando también muy buenos resultados en jardines de rocallas o con plantas crasas.
Es imprescindible situar a la Margarita de mar a pleno sol, para que florezca de manera copiosa y prolongada.
Goza de una floración por un dilatado espacio de tiempo, generalmente desde el mes de abril hasta septiembre o algo más, dependiendo de la climatología, en zonas cálidas puede estar floreciendo durante una gran parte del año.
El color de las flores puede variar de amarillo limón a un amarillo más dorado.
Tiene un buen nivel para soporta altos niveles de insolación, las sequías estivales y los suelos salinos, pero tiene una moderada resistencia a las heladas.
Hay que regarla de manera muy moderada, evitando los suelos empapados o mal drenados que puede ocasionan su pudrición.
Se reproduce muy bien por semilla, sembrada tanto en otoño como en primavera. El tamaño de las semillas es muy pequeño, por lo que normalmente se siembra en bandejas para luego trasplantar a bandejas.

Cuidados de las Dalias: riego, suelo, enfermedades y plagas

Cuidados al inicio del cultivo
En el momento del cultivo, junto al tubérculo se pone un tutor para sostener la planta. A medida que crece el tallo se va sujetando de la guía.  Hay que sembrarlas en un lugar que puedan estar protegidas del viento. En los inviernos de fríos muy intensos es conveniente plantarlas en una maceta y conservarlas en el interior hasta mediados de la primavera, luego trasplantarlas.

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Suelo, riego y abono
El suelo debe estar bien abonado y drenado para que el agua no se estanque y conserve la humedad. La mejor época para el abono es en el invierno, cuando pierde las hojas.

Quitar los brotes más viejos, sirve para que crezcan flores más fuertes y bellas. También quitar las flores marchitas sirve para que crezcan mayor cantidad. El riego, en la primera etapa del cultivo, debe ser moderado. Durante el calor hay que regar con abundancia. Es en la floración cuando la planta necesita más alimento y más agua.
También es provechoso utilizar abonos líquidos mediante el riego.
Enfermedades más comunes de las Dalias

Enfermedades más comunes de las Dalias

Es importante cuidarlas de los diversos hongos que viven en la tierra y enferman las raíces con fungicidas antibotritis, al igual que controlar las bacterias. De estas últimas las más comunes son las Pseudomonas, que se las puede combatir únicamente eliminando las plantas enfermas.
Por último, hay que controlar los virus que se manifiestan por medio de manchas amarillentas en las hojas, estos son ocasionados por pulgones e insectos chupadores.

Cuidados Silene Pendula

Entre la gran elección de plantas anuales de floración estival, encontramos esta pequeña planta de alegre ornato.

Resulta una gran opción escoger la Silene porque apenas necesitará cuidados, por su fácil mantenimiento y cultivo merece la pena dejar un espacio en el jardín o en la terraza para plantar esta alegre planta.

 

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Las Silenes son plantas de reducido volumen, de las que existen más de trescientas especies extendidas por todo el mundo.


Algunas de estas especies tienen variedades originarias de las riveras Mediterráneas y otras son muy corrientes como plantas que se desarrollan espontáneamente de modo asilvestrado.

Están comprendidas dentro de la familia de las Caryophyllaceae.

Aunque poseen un reducido tamaño son plantas que se desarrollan de forma densa y muy extendida si se les facilita espacio para ello.

Esta variedad de S. pendula es una conocida planta propia para arriates, jardines rocosos, muretes o jardineras; es poco común verla en macetas ya que su belleza se manifiesta más ampliamente cuando se cultiva en un perímetro medianamente grande.

Esta popular planta cuenta con variedades que poseen la flor sencilla o doble, ambas tienen una larga estación de floración en el caso de que se haya sembrado en otoño.

La S. pendula alcanza una altura entre 15 y 35cm como máximo, con la floración densamente agrupada, que según la variedad conforma una magnífica gama de colores, entre las que podemos encontrar flores blancas, rosas, lilas o rojas encendidas.

Con frecuencia en jardinería se cultiva la variedad rosa intenso, donde el llamativo color de las flores centran la atención desde primeros de julio hasta agosto. Podemos aumentar el tiempo de floración si retiramos las flores y tallos mustios o secos, esto favorecerá la aparición de brotes, obligando a la planta a seguir floreciendo.


Las flores emergen en ramilletes, tienen forma de estrella y está constituida por cinco pétalos; las flores presentan a menudo un borde central por donde asoman los estambres o bien un centro con una mácula más clara o más oscura que el resto.

Las hojas son opuestas, enteras, de color verde profundo, tienen forma ovalada o alargada y en ocasiones son pilosas.

Prefiere situaciones a pleno sol o de sombra parcial, en lugares sombreados la floración será menos numerosa.

Prospera en un suelo normal o algo ácido, lo importante es que el suelo sea poroso para que drene bien. En cuanto a los riegos no conviene que sean demasiado copiosos, adaptando los mismos siempre a las condiciones de cada estación.


Dado su capacidad de auto reproducirse mediante la liberación de semillas puede propagar de manera natural si las condiciones son favorables.

La multiplicación se produce fácilmente empleando semillas que se deben sembrar en agosto o bien a finales de invierno.

Cuidados de la Polygala Myrtifolia

Originaria de Sudáfrica, se trata de un arbusto de la familia Polygalaceae. Resulta muy resistente y adecuado para los jardines costeros.

Esta especie tiene un comportamiento excelente tanto cultivada directamente en tierra como en macetones, donde puede ir adquiriendo forma de pequeño arbolillo si se le van realizando podas y recortes regulares para que adquiera dicho aspecto.

La Poligala posee una naturaleza de porte erguido, con el tiempo consigue tener un pequeño tronco delgado pero muy robusto que puede llegar a alcanzar algo más de los 3m de altura y casi lo mismo en anchura.

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Cuando se cultiva en un contenedor su envergadura es bastante más comedida.

Disfruta de una numerosa ramificación con tallos delgados pero fuertes, densamente cubiertos de pequeñas hojas de unos 3 cm de longitud, de forma estrecha y alargada, redondeada por la punta, suaves al tacto y de color verde apagado, ligeramente grisácea.

Produce una abundante floración prácticamente durante todo el año en las regiones que poseen climas anuales templados, en el resto, la floración suele abarcar desde la primavera hasta mediados del otoño.

Las vistosas flores de la Poligala surgen en pequeños grupos de racimos cercanos a los extremos de las ramas, los dos grandes pétalos son de color malva o púrpura intenso y rodean una especie de cresta de color blanquecino.

El fruto es una pequeña cápsula con alas. Requiere de una cierta poda en las ramas para que no crezcan de manera desordenada. Es conveniente efectuar arreglos regulares sobre la parte aérea para que adopte una bonita forma.

Tiene una considerable tolerancia al frío intenso, pero ante las heladas demasiado prolongadas es mejor procurarle un sitio de abrigo.

Esto resulta más fácil si está cultivada en maceta ya que se puede trasladar a una ubicación más conveniente.

Es capaz de crecer en casi todos los tipos de suelos.

Para que su floración sea duradera y considerable es preferible que se la ubique a pleno sol y en un lugar a ser posible muy cálido, aunque florece también estando en media sombra no lo hará con tanta abundancia.

Hay que regarla de modo copioso en verano, el resto del año muy moderadamente.

Tolera bien las temperaturas altas, las posiciones soleadas y los periodos cortos de sequía.

Requiere suelos bien drenados donde no se acumule el agua. Abonar cada tres semanas en periodo de máximo desarrollo.

Se puede propagar a partir de semillas muy fácilmente y también mediante esquejes de punta que se toman preferentemente en primavera y otoño.

ALEGRÍAS DEL HOGAR

Realmente el nombre para esta planta fue muy bien elegido, ya que prácticamente nunca deja de florecer y alegra permanentemente nuestra casa con sus luminosos y variados coloridos.

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 Requerimientos para su cultivo

 Ubicación: Es una planta que generalmente se cultiva en maceta, pero si las mismas condiciones de suelo, luz y temperatura se pueden obtener al aire libre, también puede cultivarse en el jardín. Sea en macetas o al aire libre requiere media sombra o ubicación semi-soleada, ya que su hábitat natural es el sotobosque de selvas húmedas. Así como no soporta el pleno sol, tampoco crece bien bajo sombra total.

 Temperatura: Es sensible a las bajas temperaturas, si bien por encima de cero grado no muere, detiene su crecimiento. No soporta heladas. En la temporada invernal conviene mantenerla en invernadero o en el interior de la casa en lugar muy luminoso alejado de fuentes de calefacción.

 Suelo y humedad: Requiere tierra muy suelta, con mucho mantillo y materia orgánica. Para un completo desarrollo es conveniente que la maceta sea de por lo menos 15 cm. de profundidad y de material plástico. El suelo siempre debe estar húmedo. En primavera y verano regar diariamente, pero con pequeñas porciones de agua a fin de no lavar el suelo; en otoño e invierno y a medida que decrece la producción de flores, regar espaciadamente ya que el exceso de humedad perjudica las raíces.

 Multiplicación: Si bien se venden semillas y es posible lograr plantas a partir de éstas, el método habitual de propagarla es por esqueje (“de gajo”). Se debe realizar cuando las plantas están en su periodo de máxima floración o bien antes que finalice para lograr con seguridad plantas hijas de reposición o simplemente multiplicarlas. (En los periodos en que la planta está en reposo, es más difícil tener éxito, pero no imposible). Para hacerlo cortar el extremo de un tallo que esté en floración (dan mejor resultado que los sin floración) de unos 5 cm. de largo, con una  trincheta o navaja. Cortar las hojas inferiores, dejando los pimpollos y unos 2 o 3 pares de hojas inmediatamente por debajo e introducir el extremo libre en hormona para enraizamiento. Enterrar el tallo unos 2 cm. en una pequeña maceta o bolsita para plantines que contenga una mezcla tamizada de tierra negra común con mantillo y arena (3:2:1) y regar suavemente. También pueden plantarse en arena sola pero deben trasplantarse a maceta con tierra apenas emitan las raíces.  Conviene plantar 2 o 3 esquejes (uno por recipiente) por si alguno falla. Mantener durante los primeros días a la sombra y luego poner en un lugar más luminoso. Cuando la nueva plantita tiene unos 10 o 15 cm., trasplantarla con pan de tierra a una maceta más grande y podarla para que de cada tallo podado nazcan dos nuevos tallos, así la planta será de floración compacta y cubrirá toda la maceta.

 Poda de Mantenimiento: Mientras más ramificaciones tengan, más y mejores flores producen. Teniendo en cuenta esta premisa conviene podar las plantas cuando algún gajo es mas largo que el resto o bien cuando se han abierto mucho respecto al centro. El corte siempre hacerlo por encima de un nudo y con instrumento de corte limpio.

Cuidados de los Rosales

La rosa es de las flores más populares en todo el mundo y una de las más bellas floraciones primaverales.

No es demasiado exigente: resiste bien el frío, incluso las heladas, apenas necesita agua y aguanta de maravilla si está a pleno sol.

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Su punto débil son las plagas, que aparecen a partir de la primavera.

Que un rosal tenga una floración más o menos abundante depende del tipo de rosal elegido, pero también de los cuidados que se le proporcione. Tareas clave para que florezcan de forma adecuada:

·         Necesita riegos regulares todo el año, pero hay que recordar que toleran mejor cierta sequía que el encharcamiento.

·          La cantidad de agua depende del lugar: un rosal en una zona cálida necesita más cantidad de agua que uno que esté a la sombra.

·          Cuando se cultiva un rosal en maceta necesita una mayor dosis de agua, mientras que en el jardín puede buscar agua hundiendo sus raíces.

·           Un rosal que esté cultivado en el lugar idóneo puede perdurar más de 20 años.

·           Los rosales de pie alto necesitan estar bien sujetos para evitar el efecto del viento, por ello, es importante utilizar un tutor firme, atando el tallo principal con una cuerda, pero sin apretar demasiado.

·         Todos los rosales precisan una labor de limpieza continuada para garantizar un crecimiento sano y, sobre todo, una buena y duradera floración. Es esencial eliminar las zonas marchitas o secas, esto permite a la parte sana del ejemplar contar con más nutrientes y evita la proliferación de plagas y enfermedades.

·         Otra tarea primordial es el abonado, hay que abonar a menudo en la etapa de desarrollo. Se puede utilizar un abono granulado en primavera y uno foliar en verano. En el mercado existen abonos propios para rosales.

·          No son muy exigentes con el tipo de sustrato, pudiendo llegar a crecer en un suelo pobre, pero se resentirá su floración.

·          La poda es una labor básica en el caso de los rosales para estimular una cuantiosa floración. En las zonas de clima templado hay que podar a finales del invierno; en las zonas climáticas frescas, a principio de la primavera como muy tarde. Una poda justo después de la floración; les permite superar el invierno y vigorizarse para la siguiente temporada.

·           Como regla general, los rosales deben podarse a partir de la tercera yema sana de cada tallo. El corte se realiza de forma oblicua o en ángulo.

·         Eliminar las flores en cuanto estén marchitas, favorecerá nuevas floraciones, hay que hacerlo según el tipo de rosal, de una en una o en ramilletes.

·         Los chupones hay que retirarlos en cuanto aparezcan, sobre todo en verano; son esos tallos débiles que se desarrollan en la base del tallo principal y que no dan flores. Es necesario cortarlos para estimular el desarrollo del ejemplar y mejorar la producción de flores. Se cortan lo más cerca posible de su base.

·         No es necesario trasplantarlos cada año de maceta, si se renueva la capa superior, eso sí, empleando una tierra nueva y fértil.

·          Los rosales necesitan unos recipientes muy profundos. Deben tener un mínimo de 35cm, pero si es posible, mejor de 50 cm.

·          Si detectamos unos insectos diminutos de color verde bajo las hojas y en los extremos de los brotes tiernos, se pueden retirar con los dedos sin sólo unos pocos, de lo contrario, habrá que rociar con un insecticida para acabar con ellos.

·         Pueden ser atacados por muchos tipos de hongos, además del mildíu, la roya y el oídio. Ante la sospecha de estos males hay que aplicar un fungicida.