Cuidados del Kalanchoe

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Muy decorativa y de cuidados muy simples, el kalanchoe es la planta ideal para tener en casa si no dispones de mucho tiempo para dedicarte a la jardinería y si además te gustan las flores coloridas.

 Florece en primavera y, probablemente, su fácil mantenimiento se debe a que pertenece a la familia de las crasuláceas. En español, esta clase de plantas acumulan agua en sus gruesas hojas y tallos, lo que les permite vivir sin un exceso de agua.

 Esta planta necesita recibir abundante luz, pero no directa; así que si la ubicas en el exterior procura que sea a la sombra o semi-sombra. En interiores el lugar ideal es próximo a una ventana por donde entre mucha luz.

 En lo que se refiere al riego, es importante no excedernos con la cantidad de agua porque es muy sensible a la humedad y sus raíces pueden pudrirse. Plántala en una maceta que tenga un buen drenaje. Durante el invierno, el compost (la tierra) debe dejarse secar para volver a regar.

 Aproximadamente cada dos semanas realiza el abono con un fertilizante líquido que diluirás en el agua de riego. De esta manera puedes alargar la duración de las flores.

 Los colores más comunes de las flores de esta planta son el rojo, amarillo, violeta o naranja. Podarlas es otra manera de asegurarte una mayor floración.

 El kalanchoe no resiste a las bajas temperaturas. Esta planta no sobrevive a menos de 10 °C, así que durante el invierno puedes tenerlo dentro de casa. Otro consejo para que logres que te dure más de un año es cambiarla anualmente a una maceta mayor después de la floración.

 Esta planta es bastante común, así que no tendrás ningún problema en conseguirla, solo tienes que seguir estos cuidados simples y básicos para mantenerla en buen estado.

 Fuente: InfoJardín